Un Tigre de origen Cementero

Javier Aquino ha sido uno de los futbolistas que más ha destacado en los últimos años.

Un Tigre de origen Cementero
(Foto: Proceso)

Todos los jugadores tienen un origen particular, algunos vienen de lo más humilde de su comunidad, otros vienen de una vida llena de pobreza y el futbol les sirve para escaparse de esa terrible realidad, sea el origen cual sea, su talento y carácter los ha brindado de una personalidad que les sirve para salir al campo a darlo el todo por el todo, lo curioso de esto es que algunos en la búsqueda de su ligar en las grandes ligas, con la enseñanza de sus entrenadores los han orillado a cambiar su posición dentro del campo para así explotar aún más sus habilidades.

Uno de esos jugadores que ha sufrido ese cambio y que hoy en día es uno de los referentes de la Liga Mx es Javier Aquino, el jugador originario de San Francisco Ixhuatán, Oaxaca se formó en las inferiores del equipo de Cruz Azul, debido a su gran calidad técnica llamó la atención de Enrique Meza quien después lo integraría al primer equipo, en aquel entonces, Aquino se ubicaba más como un Medio Volante, la facilidad con la que se quita rivales era un sello desde ese entonces.

Su partida a Europa le ayudo a pulir ciertos detalles que tenía al momento de llegar al último sector del campo, si bien es cierto que Javier no se ha caracterizado por ser un goleador, se le ha conocido más por su capacidad de desbordar y encarar en el momento que se le requiera, la culminación de todo su proceso fue cuando regreso al futbol mexicano, en Tigres, Ricardo Ferretti vio en ese joven jugador un potencial que aún no estaba explotando y lo ubico como Extremo, dándole más libertad por las bandas, eso hizo que el jugador se sintiera más cómodo dentro del campo.

Desde ese entonces, Aquino se ha desenvuelto en esa posición y ha hecho y deshecho a sus rivales a su manera, sin duda alguna uno de los mejores descubrimientos para el desarrollo del jugador.